Bandas armadas yihadistas del Estado Islámico irrumpieron en la aldea cristiana de Tel Hormuz, saquearon la iglesia y obligaron a los habitantes a quitar la cruz del edificio sagrado, dijo a la Agencia Fides monseñor Jacques Behnan Hindo, arzobispo siro-católico de Hassaké-Nisibis.
“El viernes pasado -dijo el arzobispo- dos grupos de militantes armados del Estado Islámico bajaron de las montañas, donde están acampados, y entraron en el pueblo, donde aún viven unas pocas docenas de familias cristianas. Los yihadistas se llevaron objetos de valor de la iglesia, y advirtieron a los cristianos que eliminen u oculten las cruces”.
El episodio se suma a la serie de ataques e intimidaciones que sufren los pueblos cristianos ubicados en la región atravesada por el río Khabur. “En esa zona -expresó monseñor Hindo- había más de 30 aldeas cristianas, fundadas en los años 30 del siglo pasado, que habían acogido especialmente a los cristianos asirios y caldeos del norte de Irak, que buscaban salvarse de las masacres perpetradas en aquel entonces por el ejército iraquí".









